CON ESTE FRIO...¡¡¡UNA BUENA ALUBIADA!!!!
¡¡¡Holaaa!!!
Ando muy, pero que muy perdida del mundo bloggeril, porque no terminamos de salir de una para entrar en otra, y aunque tengo varios trabajos empezados, no termino de acabarlos; tampoco tengo demasiados ánimos, dicha sea la verdad, pero lo que si hago es cocinar,porque comer, se come todos los dias, ¡gracias a Dios! (o al que sea), así que, mientras el resto de mi panda desayuna (yo ya lo hice hace un par de horas), y con la intención de que mis ánimos suban, por lo menos un escalón, escribo esta entradita.
Ayer, nos juntamos a celebrar unos cuantos cumples a la vez, porque si empezamos a celebrarlos de uno en uno, no salimos de comilonas...del 23 de enero al 5 de febrero,tenemos 9 cumpleaños en la familia, de los que celebrar,lo que se dice celebrar, sólo hacemos la mitad, por lo que os he comentado antes...¡¡¡sería la leche!!!.
Pues en vistas del maravilloso tiempo del que estamos disfrutando estos dias,decidimos celebrarlos con una buena alubiada, a la antigua usanza, con todos sus sacramentos, y rematarlo con un postre muy tradicional de nuestras tierras, cuajada con leche de oveja; no faltó tampoco ése toque que hace falta siempre para que se note que celebramos un cumpleaños, una tartita "diferente".
Iré por partes. Hoy os muestro un par de fotos de las alubias, que aunque alguien pueda pensar lo contrario, no son las tan afamadas "alubias de Tolosa", ¡no!.
Estas alubias son del tipo de los frijoles, son más pequeñas que la de Tolosa, y aunque, en seco, las dos son muy negras, la de Tolosa, al cocinarla,hace un potaje rojo amarronado, mientras que ésta, sigue siendo negra; es la variedad que más gusta en mi casa y, cómo no, también la cultivamos.
El cocinar legumbres, creo que no tiene ningún secreto que contar, creo que sabemos hacerlo tod@s los que cocinamos diariamente; yo lo hago en la olla express, poniéndolas a remojo con antelación (mínimo unas 6 horas), y luego, sin cambiarles el agua,les añado una buena pieza de cebolla picada muy finita, un buen chorrete de aceite de oliva y sal al gusto; el agua, que las sobrepase como unos 3 dedos de altura, cerrar la tapa, poner la válvula, y a fuego fuerte hasta que empieza a girar ésta; en cuanto empiece a hacerlo, bajar a fuego medio (6 de 10), y esperar 35 minutos; dejar despresurizar y comprobar que ya están hechas, o de que tengan suficiente caldo. Si hiciera falta, se le añaden un par de vasos de agua caliente, y se le dá un hervor (ya como en olla normal, con la tapa en rendija) de 5- 10 minutos, hasta que el agua se integra bien y engorde; rectificar sal, y listo.
Los sacramentos, hay quien los cocina con la misma alubia; yo personalmente, prefiero prepararlos aparte, y después que cada uno se sirva lo que quiera o lo que pueda, porque puede haber quien, aunque le hincaría bien a gusto el diente, no lo pueda comer, o simplemente,no le guste, y de ésa menera "todo el mundo contento".
Suelo cocer,en una olla aparte,costilla de cerdo y panceta curados(los dos juntos); en otra chorizo fresco,; en otra con un poco de sal,berza troceada; y en otra, morcilla de puerro y cebolla,que es la más común por aquí.Una vez que todo está cocinado, cada uno por su lado, se llevan a la mesa, en diferentes fuentes y cada uno se monta el plato como más le guste, con más o menos cantidad de una cosa o de otra. Y .cómo no, no podían faltar en una alubiada unas buenas guindillas, son como el "perejil de las salsas", núnca deberían faltar, aunque como con todo lo demás, habrá quien no las coma, porque no le convenga o simplemente, no le guste.
Todo esto regado con una buena sidra de la zona y rematado con otro postre sencillo y delicioso como es la cuajada, de la que os haré entrada aparte otro día.
Ando muy, pero que muy perdida del mundo bloggeril, porque no terminamos de salir de una para entrar en otra, y aunque tengo varios trabajos empezados, no termino de acabarlos; tampoco tengo demasiados ánimos, dicha sea la verdad, pero lo que si hago es cocinar,porque comer, se come todos los dias, ¡gracias a Dios! (o al que sea), así que, mientras el resto de mi panda desayuna (yo ya lo hice hace un par de horas), y con la intención de que mis ánimos suban, por lo menos un escalón, escribo esta entradita.
Ayer, nos juntamos a celebrar unos cuantos cumples a la vez, porque si empezamos a celebrarlos de uno en uno, no salimos de comilonas...del 23 de enero al 5 de febrero,tenemos 9 cumpleaños en la familia, de los que celebrar,lo que se dice celebrar, sólo hacemos la mitad, por lo que os he comentado antes...¡¡¡sería la leche!!!.
Pues en vistas del maravilloso tiempo del que estamos disfrutando estos dias,decidimos celebrarlos con una buena alubiada, a la antigua usanza, con todos sus sacramentos, y rematarlo con un postre muy tradicional de nuestras tierras, cuajada con leche de oveja; no faltó tampoco ése toque que hace falta siempre para que se note que celebramos un cumpleaños, una tartita "diferente".
Iré por partes. Hoy os muestro un par de fotos de las alubias, que aunque alguien pueda pensar lo contrario, no son las tan afamadas "alubias de Tolosa", ¡no!.
El cocinar legumbres, creo que no tiene ningún secreto que contar, creo que sabemos hacerlo tod@s los que cocinamos diariamente; yo lo hago en la olla express, poniéndolas a remojo con antelación (mínimo unas 6 horas), y luego, sin cambiarles el agua,les añado una buena pieza de cebolla picada muy finita, un buen chorrete de aceite de oliva y sal al gusto; el agua, que las sobrepase como unos 3 dedos de altura, cerrar la tapa, poner la válvula, y a fuego fuerte hasta que empieza a girar ésta; en cuanto empiece a hacerlo, bajar a fuego medio (6 de 10), y esperar 35 minutos; dejar despresurizar y comprobar que ya están hechas, o de que tengan suficiente caldo. Si hiciera falta, se le añaden un par de vasos de agua caliente, y se le dá un hervor (ya como en olla normal, con la tapa en rendija) de 5- 10 minutos, hasta que el agua se integra bien y engorde; rectificar sal, y listo.
Los sacramentos, hay quien los cocina con la misma alubia; yo personalmente, prefiero prepararlos aparte, y después que cada uno se sirva lo que quiera o lo que pueda, porque puede haber quien, aunque le hincaría bien a gusto el diente, no lo pueda comer, o simplemente,no le guste, y de ésa menera "todo el mundo contento".
Suelo cocer,en una olla aparte,costilla de cerdo y panceta curados(los dos juntos); en otra chorizo fresco,; en otra con un poco de sal,berza troceada; y en otra, morcilla de puerro y cebolla,que es la más común por aquí.Una vez que todo está cocinado, cada uno por su lado, se llevan a la mesa, en diferentes fuentes y cada uno se monta el plato como más le guste, con más o menos cantidad de una cosa o de otra. Y .cómo no, no podían faltar en una alubiada unas buenas guindillas, son como el "perejil de las salsas", núnca deberían faltar, aunque como con todo lo demás, habrá quien no las coma, porque no le convenga o simplemente, no le guste.
Todo esto regado con una buena sidra de la zona y rematado con otro postre sencillo y delicioso como es la cuajada, de la que os haré entrada aparte otro día.
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